La estampa es un término que se refiere a una técnica de impresión utilizada en la creación de obras de arte. En el contexto del arte contemporáneo, esta técnica ha llegado a ser reconocida no solo por su valor estético, sino también por su capacidad para generar obras múltiples de manera eficiente. Este aspecto es particularmente significativo en un mundo donde la accesibilidad y la democratización del arte cobran cada vez más relevancia. A diferencia de otras formas de arte, como la escultura o la pintura al óleo, la estampa permite la producción de múltiples copias de una misma obra, aun preservando la originalidad de cada impresión.
El grabador se vale de sofisticados sistemas técnicos para grabar la matriz (Placa de cobre – bronce – cinc etc.) y poder reproducir con fidelidad los dibujos o pinturas, y que luego son firmados como grabados originales. En estos casos la obra debe ser firmada por el autor y el grabador. Esto siempre ha estado en tela de juicio y a menudo ha creado polémica sobre la originalidad del grabado (Agapito A, 2005, págs. 8-9).
Por esta y otras causas, en 1960, en Viena se desarrolla el Tercer Congreso Universal de Artistas, donde diferentes organismos y asociaciones hicieron una definición de autoría de estampa la misma que ha creado malestar, por lo cual se plantean diferentes modificaciones y luego se presentaron otros lineamientos más actuales: el primero que se integró en la tesis es de 1982 titulada lineamientos del código de la estampa de Quebec formulado en Canadá y que tiene vigencia. El segundo, difundido en el prestigioso certamen de la obra gráfica Saga, celebrado en París en el año 1996, en el cual se determinaron las reglas de alusión a las técnicas, a la firma y numeración, a la mediación directa del artista, a la mediación del estampador, a la marca o devastación de la matriz una vez desarrollada la versión, a que el contenido no sea una reproducción de otra obra de arte, la limitación de las pruebas de artista y de estado y a no tener en cuenta dentro del conjunto de obras de arte, las llevadas a cabo por métodos fotomecánicos, de esta forma lleven la firma del artista cuya obra se reproduce y se adoptó internacionalmente el Código de Ética de la Estampa Original.
A continuación se transfiere del Manual del Grabado de Roberto García (2014), estos códigos que en todo taller de grabado se maneja:
Los códigos de ética de la obra múltiple
Tirada o Edición: Es el número de estampas idénticas obtenidas a partir de la misma lámina, piedra, plantilla u otra superficie. La secuencia de estampas es impresa por el propio artista o por el estampador bajo la supervisión del artista. Cada estampa de la tirada va numerada; por ejemplo 1/100 indica que es la primera de una tirada de 100 y 100/100 que es la última. La numeración se hace directamente sobre el grabado, Se identifica con lápiz, y no con tinta, por dos motivos fundamentales: uno, para la conservación, ya que el grafito no se altera con el paso del tiempo; el otro, por razones prácticas para el artista, ante una posible rectificación en la numeración o en la firma, algunos artistas ponen además su sello o cuño. Normalmente la edición se marca con números árabes y las demás pruebas se marcan con números romanos. La numerada como 1/1; es decir, el número uno de una edición de una sola estampa, se llama monotipia.
Prueba de artista: (P/A) También llamadas “prueba de Chapelle”, cuando la tirada no es hecha por el artista, es reproducida por un taller o impresor. Son las estampas de una tirada definitiva, reservadas por el artista por fuera de la tirada numerada. Se reserva un número de pruebas al artista y se enumera como (P/A con su respectiva numeración) que no suelen pasar de 10%, las cuales son reservadas al artista para su colección personal.
Prueba de estado: (P/E) Muestra la evolución del grabado hasta su versión definitiva. Cuando la estampa presenta alguna variación o se hace durante el proceso, se considera como prueba de estado y así se indica en la base del grabado: P/EI; P/EII; P/EIII etc. al ser únicas, tienen un gran valor para los coleccionistas.
Pruebas de ensayo: (Prueba de ensayo I, prueba de ensayo II…). Estas hojas de ensayo son impresas por el artista o en colaboración con el impresor, para de esta manera hallar mejores condiciones de tiraje, entintado, presión, calidad de papel. En esta copia se identifica como B.A.T. “Bon á Tirer” (buena para la tirada): el artista da su última indicación y a su vez firma para autorizar a la iniciación del tiraje.
Prueba de taller: (P/T) Son pruebas fuera del tiraje reservadas para ser propiedad del taller donde se imprimió la edición. Deben ser marcarse como PT o P/T, llevar el sello o nombre del taller y la numeración, firma y fecha.
Pruebas de impresor: Cuando un impresor es encargado de hacer un tiraje, se reservan pruebas marcadas PI para ser entregadas al impresor.
Hors Commerce o Fuera de Comercio: (HC o FC) Prueba de uso no comercial (fuera de comercio) marcadas como FC y llevan la numeración, firma y fecha además del sello del taller.
Prueba Realzada: Son pruebas intervenidas con colores agregados manualmente y que no están en la Matriz original. El realce debe ser indicado en el Certificado de Autenticidad.
Pruebas de perdido: Estas son impresiones que se editan adicionalmente al número de edición para prueba, o cuando el artista considere necesario reemplazar un ejemplar.
Prueba de Cancelación: Es un registro del fin de una edición luego de que la matriz ha sido perforada y dañada mediante rayones y cortes. Garantiza el límite de un tiraje pues la matriz no podrá ser utilizada para volver a imprimir desde ella una nueva edición.
Reacuñación: Se llama así a una estampación posterior a la edición de una lámina, piedra o plantilla originales. Las reacuñaciones suelen ser póstumas o sin la autorización del artista.
Catálogo razonado: Texto de consulta en el que se documentan y describen todos los grabados conocidos
Justificación del tiraje: Es relativamente una costumbre moderna, pues la mayoría de los grabados anteriores no eran justificados, salvo sobre la misma plancha, taco o piedra, con la firma del autor. Esto se realiza para la protección del comprador de la obra y del mismo artista con la firma y numeración a lápiz en cada grabado hecha por la mano del autor de la obra. (Garcia, 2014, págs. 59-60)
Los códigos de las identificaciones mostradas anteriormente no siempre se cumplen en todas las ediciones, generalmente se aplican en tirajes numerosos.
Abajo en la serigrafía de Carlos Polanco titulada El Agustino (imagen 12) se señala la información de la edición que suele incluir: el título, la fecha, la técnica, el tamaño de la tirada, el formato de la imagen, el papel empleado y otros datos. En este caso Polanco escribió solo los datos principales, los demás datos se escribieron en el certificado como el título, la técnica, el papel, tamaño y otros.

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